Muy buenas a tod@s, espero que sigáis bien, yo aquí, en el braserillo, después de una semana muy intensa y de mucha actividad que, además, ha sido en la mayoría de los casos muy satisfactoria. Las cosas avanzan, y podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que cada día somos más, y que cada día tenemos más ganas de trabajar porque cambien las cosas en Baza, así que así, sumando esfuerzos, ideas, intelectos y ganas de trabajar, el camino sólo puede ser a mejor, aportando todo lo que podemos por el municipio.
Empezó la semana (comisiones aparte, que, a menos que pase algo reseñable, ni las voy a citar en adelante) con la visita de nuestra parlamentaria andaluza Mari Carmen Pérez, que nos contó lo que ha ido haciendo en estos dos meses desde que estuvo aquí la última vez, sobre el conservatorio, sobre nuestro patrimonio, a la vez que nos reunimos con varios sindicatos del hospital para conocer de primera mano qué está pasando en el Hospital de Baza, tras lo cual Mari Carmen presentará iniciativas y preguntas a la consejería al respecto.
El miércoles tuvimos la jornada de Huelga General, que salió como esperábamos en cuanto a seguimiento de la misma (modesto, porque no está la cosa para perder días de trabajo, y tampoco es que, por desgracia, estemos muchos trabajando) y muy bien, superando nuestras expectativas, la manifestación, con unas 1.500 personas dejando claro su rechazo a las políticas que se implementan desde el gobierno central, en una manifestación como la que yo no recuerdo ninguna en Baza (ni yo, ni los más mayores del lugar). Por la tarde, estuvimos en Granada, en la manifestación provincial, de la que podemos decir lo mismo que de la bastetana: no se recordaba ninguna de semejante tamaño.
Sin embargo, más allá de que la manifestación fuera un éxito, de que el apoyo social a nuestras posiciones va en aumento, lo que más me llamó la atención, y lo que más me alegro, y así tengo que decirlo, fueron los numerosos jóvenes que tomaron protagonismo en la misma, y nos dieron vida y fuerzas a los que ya no somos tan jóvenes, porque realmente llevábamos un tiempo echándoles de menos. Esos jóvenes que no sólo son nuestro futuro, sino que son presente, y actores necesarios e imprescindibles en cualquier cambio social que queramos llevar a buen puerto.
Lo dicho, allí estuvieron reclamando su espacio, y su necesidad de tener al menos los mismos derechos que hemos tenido los de antes. Es imprescindible que tomen parte, porque parece que se va a romper aquel dicho de que toda generación vive mejor que la anterior: probablemente sus condiciones de vida no es que vayan a ser, sino que ya son peores que las de sus padres a su edad. Y a los que nos movemos, a los que queremos que las cosas cambien y cambiarlas, su presencia es la mejor medicina contra el desánimo.
Ahí tenemos el embrión de lo que debe ser un área de juventud de la asamblea de Izquierda Unida fuerte, protagonista, que nos ponga las pilas a los “puretillas” y no permita que nos relajemos. Que nos aporten su fuerza, su energía, su formación que es mucha y excelente, sus vivencias. Sus ganas y su capacidad de movilización social y de crítica permanente. En ello estamos, y os puedo asegurar que es una de las tareas que más gustoso estoy llevando a cabo en mi actividad política, porque entiendo que es de las más importantes que puedo tener por delante. Los jóvenes nos están marcando el camino, y nos están poniendo las pilas que da gusto.
Pues en esas estamos, recordaros tan solo que los martes estamos en la sede a partir de las nueve de la noche, para lo que nos quieras contar o transmitir. Aquí ni hay descanso ni se le espera. Recibid un cordial saludo
Un abrazo
Juanra